miércoles, 9 de agosto de 2017

Miro, veo y observo

En cada amanecer, en cada atardecer. En cada día, en cada noche.
Todo florece, sobre todo nuestro amor.

Cierro los ojos, te beso y parece que consigo pintar tu corazón del rojo de mis labios. Y tú consigues representarlo con el mismo rojo, con la misma pasión.

Mientras el tiempo avanza, nosotros lo hacemos a su vez, como un tren que no depende de horarios ni de destino, simplemente de disfrutar e improvisar del camino.

Y miro, veo y observo,todo florece, y lo seguirá haciendo, siempre que todos mis futuros sean contigo.


martes, 25 de abril de 2017

Lo que parece no es.

Con lo fácil que parece y lo difícil que es,
andar libre sobre las alturas,
y sobre todo,
tener más cabeza que pies.


Con lo fácil que parece y lo difícil que es,
volar alto sin cesar,
huyendo de aquel que atrapa
por muy lejos que estés.


Con lo fácil que parece y lo difícil que es,
quererse a sí mismo,
al igual que Billy Elliot quiere
sus zapatillas de ballet.



domingo, 23 de abril de 2017

Como si los domingos estuvieran hechos para estar de resaca.

Como si el mar estuviera hecho para escuchar el sonido de las olas.
Como si el sol estuviera hecho para crear sombras.
Como si la lluvia estuviera hecha para quienes tienen paraguas.
Como si la vida estuviera hecha para contarla en horas.

Como si los sueños estuvieran hechos para aquellos que duermen.
Como si los abrazos estuvieran hechos para quienes necesitan amor.
Como si los "adiós" estuvieran hechos para las despedidas.
Como si las guerras estuvieran hechas para valorar lo que tenemos.


Como si los domingos estuvieran hechos para estar de resaca.



jueves, 20 de abril de 2017

Lo sé, sé que vamos a ser capaces de hacernos amar.

Te observo sin que me veas.
Contemplo tu caminar.
Sigo tus pasos, llevan al camino de la felicidad.
Analizo tus movimientos e imito tu andar.
Qué excusa para reducir distancia.
Qué excusa para poderme acercar.

Avanzo, cada vez más rápido y, llego a ti.
Lo sé, sé que vamos a ser capaces de hacernos amar.



domingo, 4 de diciembre de 2016

El tiempo pasa y tú sigues igual.


El tiempo pasa y tú sigues igual.
Sigues odiando el sonido de los taxis amarillos de Nueva York porque por culpa de ellos casi nadie te escucha cantar. Odias la velocidad a la que van, nunca te ha gustado ver que tú vas por detrás de los demás.
Odias los rascacielos, te hacen sentir más pequeña. Y no solo de estatura.
Odias las luces de los coches, en vez de alumbrar te deslumbran.
Odias los puentes, te parece una forma demasiado fácil de pasar de un lado al otro.
Odias la lluvia, porque detestas que los paraguas tapen la mirada de quien podría ser tu futuro.
Odias la multitud, porque sabes que entre tanta gente hay pocas posibilidades de que se fijen en ti.
Odias el café. Odias el alcohol. Odias cualquier tipo de droga perjudicial, siendo las más peligrosas las que se esconden en tu actuar.
Odias que te despierten. Odias la vida con reloj. 

El tiempo pasa y tú sigues igual. 
Odiando la vida cuando es rutina, amando la vida cuando es baile.



Qué sucede cuando...



Todo el mundo está deseando que vuelvas, ¿pero qué sucede cuando vuelves?

Cuando vuelves a caer, cuando vuelves a querer, cuando vuelves a vivir...

¿Qué sucede?

Miedo y ganas, misma intensidad.

Hasta que se interpone el tiempo.
                         
                                                       El tiempo siempre gana al miedo.