miércoles, 9 de agosto de 2017

Miro, veo y observo

En cada amanecer, en cada atardecer. En cada día, en cada noche.
Todo florece, sobre todo nuestro amor.

Cierro los ojos, te beso y parece que consigo pintar tu corazón del rojo de mis labios. Y tú consigues representarlo con el mismo rojo, con la misma pasión.

Mientras el tiempo avanza, nosotros lo hacemos a su vez, como un tren que no depende de horarios ni de destino, simplemente de disfrutar e improvisar del camino.

Y miro, veo y observo,todo florece, y lo seguirá haciendo, siempre que todos mis futuros sean contigo.